Las momias en el cine

Recorrido por la historia de las momias en el cine: de Boris Karloff y la Universal a Hammer, Paul Naschy, las momias de Guanajuato y el fenómeno de La momia con Brendan Fraser.

Las momias se pusieron de moda como terror exótico en paralelo con una visión colonialista de la Europa del siglo XIX, capitaneada por la Inglaterra victoriana y Francia en su pugna contra los turcos por controlar Egipto.

El prólogo a las momias del cine fueron las momias de la literatura, como la de Théophile Gautier con El pie de momia(1852); La joya de las siete estrellas (1903), del creador de Drácula, Bram Stoker; El anillo de Thoth (1890), de Arthur Conan Doyle, padre literario de Sherlock Holmes; y Smith y los faraones (1912-1913), del creador de Las minas del rey Salomón y Ella, H. Rider Haggard.

Estas historias, algunas de las cuales han sido adaptadas al cine en más de una ocasión, sentaron las bases de la fabulación de la momificación en el cine, en la que destacan los siguientes títulos.

Boris Karloff: con él empezó todo

La momia (1932), dirigida por Karl Freund, que había destacado como director de fotografía en el cine alemán previo al nazismo en títulos clave rodados durante la República de Weimar, como Metrópolis o El último, y a quien además se debía la fotografía con la que despegó el ciclo de monstruos de Universal Studios, Drácula.

Precisamente, después del conde vampiro y de Frankenstein, la momia se convirtió con esta película en el tercer icono célebre de la colección de criaturas temibles de la productora, con Boris Karloff interpretando al monstruo, que se inspiró en el suceso real de la apertura de la tumba de Tutankamón en 1922, tras dar vida a la criatura del doctor Frankenstein.

El largometraje iba a titularse inicialmente Imhotep y luego El rey de los muertos, y fue el principio de una franquicia que llegó a contar con cuatro películas más.

La mano de la momia (Christy Cabanne, 1940) tomó prestadas muchas secuencias de La momia, protagonizada por Karloff, que había abandonado el barco cediendo sus vendas a Tom Tyler, a quien le aplicaron un truco de postproducción que oscurecía fotograma a fotograma los ojos y la boca de la criatura. Así se ahorraron dinero al fabricarle una máscara para ahorrar tiempo y hacer más cómodo el trabajo al actor.

Las aventuras de Kharis y Ananka

A esta la siguió La tumba de la momia (Harold Young, 1942), que evidencia ya una tendencia a contar cada vez con menos presupuesto y menos ambición a la hora de seguir explotando el filón del personaje, que en este caso estaba interpretado por el tercer astro en importancia del cine de terror de Universal, Lon Chaney Jr., hombre multitarea, titular del personaje del Hombre Lobo y esporádicamente encargado de dar vida a Alucard, el hijo de Drácula. La película era una secuela de La mano de la momia, no del original de los años treinta, y proseguía las peripecias de la momia Kharis, que curiosamente no quedó incluida en el ciclo de cruces entre Drácula, el monstruo de Frankenstein y el Hombre Lobo.

Tres momias en una —Beoda—

Chaney volvió a hacerse cargo del personaje en El fantasma de la momia (Reginald Le Borg, 1944) y La maldición de la momia (Leslie Goodwins, 1944). La primera puso a Kharis tras la pista de su amor eterno, la princesa Ananka, y a Chaney Jr. se le fue la mano en la escena de estrangulamiento del personaje de Frank Reicher, y casi se carga a su compañero de reparto en un ataque de exceso de celo profesional, a la caza de la verosimilitud y tal. En la segunda se llevaron a pasear a su momia por los pantanos de Luisiana, pero no tuvo que currar mucho, porque, en un alarde de aprovechamiento de material ya rodado, recuperaron planos de la primera Momia interpretada por Karloff y la segunda interpretada por Tom Tyler, lo cual la convierte en la película con más actores interpretando al mismo monstruo. Chaney aprovechó para beberse hasta el agua de los floreros y, según su compañera de reparto Virginia Christine —¡chivata!—, se pasó la mayor parte del rodaje borracho.

Llegados a este punto, el estudio decidió que la momia estaba más quemada que la pipa de la paz del jefe indio Toro Sentado, y la convirtieron en contrapunto y recurso cómico para los chistes de Abbott y Costello contra la momia (1955), dejando que fuera el doble de Lon Chaney en las películas anteriores, Eddie Parker, el encargado de dar vida a la última versión de la momia Kharis.

las momias en el cine
La momia (Terence Fisher, 1959)

Hammermomias… ¡y Valerie Leon!

A finales de los años cincuenta, la productora británica Hammer Films tomó el relevo de la norteamericana Universal Studios para volver sobre los monstruos clásicos y sumó a sus nuevas versiones de DráculaFrankenstein y El hombre lobo La momia (Terence Fisher, 1959), reclutando para protagonizarla como el arqueólogo al doctor Frankenstein y el doctor Van Helsing de la casa, Peter Cushing, y como la momia a su Drácula y su criatura de Frankenstein, Christopher Lee. Fue seguida por La maldición de la momia (Michael Carreras, 1964), El sudario de la momia (John Gilling, 1967) —que tenía un punto más aventurero al centrarse en la expedición arqueológica en Egipto y sacar la acción del viaje de la criatura a Inglaterra, aspecto explotado en las dos anteriores— y Sangre en la tumba de la momia (Seth Holt y Michael Carreras, 1971), que era una adaptación de la novela corta de Bram Stoker La joya de las siete estrellas, cambiando la momia masculina por la seductora momia femenina de Tera, interpretada por Valerie Leon.

las momias en el cine
La venganza de la momia (Carlos Aured, 1975)

El faraón Paul Naschy, las momias de guanajuato ¡y Ben-Hur!

El equivalente español a las momias estadounidenses y británicas lo protagonizó la estrella del terror ibérico Paul Naschy —Jacinto Molina— en La venganza de la momia (Carlos Aured, 1975), dando vida al momificado faraón Amenhotep, en la misma década en que el cine mexicano proponía Las momias de Guanajuato (Federico Curiel, 1972), El robo de las momias de Guanajuato (Tito Novaro, 1972) y El castillo de las momias de Guanajuato (Tito Novaro, 1973), con los monstruos del título enfrentados a los célebres luchadores enmascarados Santo, Mil Máscaras y Blue Demon.

Al ciclo momificador del cine de los setenta se apuntó también Charlton Heston en El despertar (Mike Newell, 1980), una nueva adaptación de la novela de Stoker La joya de las siete estrellas, con cierta influencia de El exorcista.

las momias en el cine
La momia (1999)

La Indiana «momia» Jones

A medio camino entre un remake de La momia de Karloff y una variante de las películas de Indiana Jones, Stephen Sommers encontró un filón y reventó la taquilla con su película La momia (1999), en la que casi matan a Brendan Fraser durante la filmación de su escena de ahogamiento —dejó de respirar y tuvieron que aplicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar—, que recaudó en todo el mundo 417.643.286 dólares, dando lugar a dos secuelas: la aún más épica, cara y trepidante El regreso de la momia (Stephen Sommers, 2001) y la más floja La momia: La tumba del emperador Dragón(Rob Cohen, 2008), ambientada en China, sin Rachel Weisz y totalmente prescindible, además de un spin-off con sus propias secuelas, El rey escorpión (Chuck Russell, 2002).

De La momia (Alex Kurtzman, 2017), con Tom Cruise, mejor olvidarse.

Miguel Juan Payán

Copyright 2026 AccionCine. Se permite el uso del contenido editorial del artículo siempre y cuando se haga referencia a su fuente, además de contener el siguiente enlace: www.accioncine.es

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp o Telegram para recibir las noticias en tu móvil o únete al grupo AccionCine de Telegram para conversar de cine y hacer amigos. 

Las momias en el cine

AccionCine - Últimos números

Paypal

SUSCRÍBETE - PAGA 10 Y RECIBE 12 REVISTAS AL AÑO

Artículos relacionados

PUBLICIDAD

Últimos artículos