fbpx
AccionCine tu revista de cine y series
15.2 C
Madrid
miércoles, abril 17, 2024
PUBLICIDAD

Tiempo sin aire ***

Tiempo sin aire ***Interesante mezcla de drama y thriller, en la que Samuel Martín y Andrés Luque muestran el proceso de una venganza que traspasa las fronteras. Una aventura donde Juana Acosta construye un papel de madre coraje realmente sorprendente.

Los directores de la algo irregular Agallas regresan a las pantallas con esta crónica rodada entre Colombia y España, y en la que se pone de manifiesto la espiral de violencia que acompaña a las tropas de mercenarios que luchan en las zonas más conflictivas del planeta.

Bajo esas coordenadas, la historia de Tiempo sin aire juega con soltura a través de diferentes tiempos narrativos, siempre pendientes de un argumento con numerosos puntos oscuros; los cuales solo se resuelven al final del metraje. De esta manera, el espectador asiste un tanto virgen y sin certezas previas al viaje inicial de un joven español, quien se ha alistado voluntario en el ejército colombiano para ejercer como soldado de las tropas regulares. Sin embargo, una vez en ese país, el aparentemente simpático muchacho se transforma en un ser diferente, capaz de cerrar los ojos antes las depravadas acciones de sus compañeros para con los aldeanos.




Dentro de ese cuadro de injusticias, se encuentra una enfermera llamada María; la cual vive con sus hijos y su suegro de una manera más o menos pacífica. Por lo menos, hasta que la milicia en la que se encuentra el andaluz toma posesión de la zona. A partir de ese instante, la película experimenta un salto hacia un presente lejano y misterioso; para instalar la cámara en el momento en que María y su hijo pequeño se hallan en España, obsesionados por encontrar a un hombre del que únicamente conocen su nombre de pila y su rostro.

Estas son las líneas que sustentan el guion del filme, y que adquieren la fisonomía de una tragedia coral tras la incorporación del personaje de un psicólogo infantil al que interpreta Carmelo Gómez, y que se enamora del personaje de Juana Acosta. Un laberinto al que igualmente se suma la novia del ex mercenario, a la que dota de físico la mediática Adriana Ugarte.

Grabada con un ritmo conciso y progresivo, la película goza de mayor contundencia cuando se centra en los acontecimientos ocurridos en Sudamérica, mientras que pierde fuelle de autenticidad cuando escenifica la improbable historia de amor entre el papel del psicólogo y el de la extraña y opaca María.

Las revelaciones continuas sobre lo que unió en el pasado a todos los integrantes del largo es lo que da verdadero sentido y coherencia a lo que Martín y Luque muestran en la pantalla. No obstante, la sensación de que el asunto se alarga en exceso hace que el interés por descubrir la resolución del misterio se vaya perdiendo poco a poco, entre tanto sufrimiento solo entendible después de asistir a la sucesión de vejaciones y muertes que sufrió la madre coraje que lidera la trama.

Al final, la reflexión sobre los efectos de las guerras, y sobre la culpabilidad de cualquier bando participante, se impone con fuerza como el mensaje subliminal y preciso de una cinta cargada de brillantes caracterizaciones.

Jesús Martín

COMENTA CON TU CUENTA DE FACEBOOK

©accioncine


Jesús Martín
Soy un auténtico apasionado de las películas que despiertan la imaginación

AccionCine - Últimos números

Paypal

SUSCRÍBETE - PAGA 10 Y RECIBE 12 REVISTAS AL AÑO

Artículos relacionados

PUBLICIDAD

Últimos artículos