Crónica desde Cannes 2026: 19 de mayo

Crónica desde Cannes 2026 del 19 de mayo con críticas de Her Private Hell9 Temples to HeavenMinotaur y The Samurai and the Prisoner.

La jornada del 19 de mayo en Cannes 2026 deja varios nombres propios de peso: Nicolas Winding Refn recupera el pulso hipnótico con Her Private Hell, Sompot Chidgasorpongse firma una luminosa odisea espiritual en 9 Temples to Heaven, Andrey Zvyagintsev vuelve al retrato feroz de la Rusia contemporánea con Minotaur y Kiyoshi Kurosawa reivindica el cine clásico japonés con The Samurai and the Prisoner.Jim Queen, de Marco Nguyen y Nicolas Athané.

Her Private Hell, de Nicolas Winding Refn ★★★★☆

El regreso del director de Drive tras años a la deriva hueca del infierno esteta es un muy entonado cuento de hadas oscuro y violento, con el que vuelve a hablar de los monstruos sexuales que devoran mujeres necesitadas de amor. Una pesadilla magníficamente construida y subyugante, con la que Refn regresa al complejo equilibrio entre la forma hipnótica y el fondo rabioso. Puedes leer más sobre Her Private Hell en su crítica. Lee la crítica completa

Crónica desde Cannes 2026 del 19 de mayo

9 Temples to Heaven, de Sompot Chidgasorpongse ★★★★☆

El camino de la iluminación fílmica debe de ser un camino transmisible entre los directores de la Polinesia Francesa. A base de recorrer templos y hacer ofrendas a Buda, autores tailandeses y vietnamitas han formulado una especie de hechizo con el que sus películas respiran casi como ninguna otra. Se han adueñado del mejor slow cinema para ofrecer viajes a la intimidad espiritual de sus culturas sin caer en el artificio y esquivando milagrosamente el documental; respetando al ojo y calmando el alma.

El último exponente de una corriente cuyo cénit llegó con la Palma de Oro de Apichatpong Weerasethakul y su Tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas es esta deliciosa elegía a la familia, rodada por uno de sus asistentes de dirección. Sompot nos introduce en el seno de varios padres, hijos, hermanos y nietos que acompañan a la matriarca en un recorrido religioso con el que hacer méritos y evitar una visión en la que se auguraba la muerte próxima de la anciana. El primogénito será quien impulse una odisea: visitar nueve templos en un día, convencido de la necesidad de satisfacer a los monjes con cajas de regalos, dinero y la aceptación de cualquier rigidez que se les vaya ocurriendo. Esto abrirá las grietas generacionales entre los consanguíneos, exponiendo, con sencillas conversaciones en los coches o en su evolutiva forma de actuar frente a las repetidas ceremonias, sus distintas experiencias y visiones vitales en torno a unas doctrinas preciosas, pero cuya obligatoriedad las transforma en un absurdo que olvida al feligrés.

9 Temples to Heaven abofetea con inusitada mordacidad e irónica mirada crítica el derrumbe de los cimientos teológicos y culturales de una sociedad cuya muerte y resurrección son el único resultado ante un mundo moderno que ha invadido su iconografía y flexibilizado sus métodos hasta la contradicción. Y sí, es demasiado larga, pero nadie dijo que alcanzar el nirvana fuese fácil.

Crónica desde Cannes 2026 del 19 de mayo

Minotaur, de Andrey Zvyagintsev ★★★½

Andrey Zvyagintsev regresa al Festival de Cannes tras lindar con la muerte por covid con un nuevo thriller a temperatura sub-zero, en el que vuelve a sus hábitos de reescalar la complejidad de la maquinaria opresora rusa al tamaño de la degradación moral de un núcleo familiar. Una técnica infalible, aplicada con nervio de cirujano, que le ha valido para crear algunas de las mejores alegorías políticas de la última década. A cintas magistrales como Leviatán y Sin amor se les suma ahora este notabilísimo thriller alrededor de un empresario de provincias que ejerce sobre su familia el mismo descontrol posesivo que el Estado aplica sobre toda su sociedad.

Minotaur es un impresionante traslado de la corrupción sistémica a la unidad finita de un hombre reactivo ante los engaños de su mujer y el pasotismo de su hijo. Casi como un remake encubierto de La mujer infiel, de Claude Chabrol, la narrativa te estrangula pegándote a las fechorías de este aristócrata presionado por dos robos simultáneos: el de empleados por parte de la burocracia para enviarlos al frente de Ucrania y el de una mujer que siente que su vida solo gira en torno a un marido que la domina de arriba abajo.

Otra inmisericorde mirada en forma de espejos que finalmente no termina volando tan alto ni golpeando tan fuerte como sus inmediatas predecesoras, donde, sin embargo, la pluscuamperfecta puesta en escena sigue siendo una de las máximas de Zvyagintsev. El ruso es alguien capaz de componer múltiples capas de lenguaje en un solo plano, con un uso tan genuino de las distintas dimensiones que quita el aliento, dejando secuencias para paladear incluso una vez aparecidos los créditos. Mi único problema reside en que esta vez tiene que hacer demasiado esfuerzo para compensar una narrativa que se muestra poco inspirada por momentos, transitando por lugares desconcertantemente comunes para un director de esta talla.

Una vez comprendido el objetivo dinamitero del artista —que tampoco se ocupa demasiado de esconder—, el desarrollo empieza a volverse previsible sin remedio, con un último tramo activado por el resorte de una trampa de guion clamorosa y tampoco ajeno a ese mal tan actual de la indecisión a la hora de concluir la obra. Pequeños detalles que ensombrecen ligeramente el resultado de la maestría de un visionario que nos tiene acostumbrados a la excelencia.

Crónica desde Cannes 2026 del 19 de mayo

The Samurai and the Prisoner, de Kiyoshi Kurosawa ★★★☆☆

Si Cannes es una de las cunas del cine, es muy bonito encontrarse en él con películas como The Samurai and the Prisoner, la cinta con la que el mítico director Kiyoshi Kurosawa recupera unas formas de hacer cine que se creían extintas.

Esta adaptación de la novela de Honobu Yonezawa es como reencontrarse felizmente con el chambara japonés de los años 50 y 60, a pesar de resultar excesivamente teatral en sus formas e irse de metraje hasta lo injustificable. Su historia nos lleva al suceso real del castillo tomado por Araki Murashige en su revolución contra la tiranía de Oda Nobunaga, lugar en el que, tras encarcelar al anterior señor feudal, empiezan a ocurrir extraños incidentes que amenazan la estabilidad con la que resisten el asedio del exterior. El propio Murashige, un samurái con una humanista concepción del trato al enemigo, intenta resolver los misterios y dar con los traidores internos, al mismo tiempo que reflexiona sobre los matices de la guerra con su propio prisionero.

Kurosawa crea una obra poderosa y con cierto calado intelectual, en la que se combinan de manera desigual distintos temas y géneros, como el thriller de investigación, el drama sobre el liderazgo, la reflexión sobre la violencia en una cultura donde el sentido del honor y la muerte se entrelazan a diario o la sorprendente mirada a las convicciones religiosas que separan al pueblo llano de los «elegidos» para la gloria. Un mejunje tan estimulante y entretenido como finalmente agotador, que se disfruta con la sonrisa no de un homenaje, sino de toda una reivindicación del buen cine clásico nipón del que salió otro Kurosawa para la Historia.

Miguel Ángel Espelosín

Copyright 2026 AccionCine. Se permite el uso del contenido editorial del artículo siempre y cuando se haga referencia a su fuente, además de contener el siguiente enlace: www.accioncine.es

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp o Telegram para recibir las noticias en tu móvil o únete al grupo AccionCine de Telegram para conversar de cine y hacer amigos. 

Crónica desde Cannes 2026

Miguel Ángel Espelosin
Amante del audiovisual cultivado entre las páginas de Acción y coleccionista de físico. Con la mirada siempre puesta en el cine de festivales y autores

AccionCine - Últimos números

Paypal

SUSCRÍBETE - PAGA 10 Y RECIBE 12 REVISTAS AL AÑO

Para más información, escríbenos por WhatsApp, pulsando aquí.

Artículos relacionados

PUBLICIDAD

Últimos artículos